Cogiendo se conoce gente

Una producción de Omar Romay

martes, noviembre 8

Ticket to ride

A veces pasa que las cosas no están del todo claras. Pasa que nos queremos, pasa que eventualmente nos coparía tocarnos pero en general no, pasa que –como no pasa nada– todos los colectivos nos llevan a ninguna parte… y a veces vamos y nos subimos gustosos. A veces viajamos solos, otras veces estamos tan apretados entre tanta gente que nos escuchamos pero no nos vemos. En general subimos y bajamos en paradas distintas, pero compartimos algunos tramos y no nos va tan mal.

Esta noche no me importa nada. Ya bebí todo lo que podía y fumé todo lo que me entraba. Mi parte social está absolutamente en orden. ¿Y ahora?
Ahora voy a lanzar un ataquecito... total.
Él protesta porque no tiene plata para el taxi. En circunstancias regulares le habría ofrecido un préstamo, pero esta noche me gusta un brillo de sus ojitos. Le ofrezco llevarlo a su casa y quedarme ahí.
“Bueno, vamos”, accede. Luego retrocede: un algo de contrariedad le nubla el brillito ése que yo había estado mirando, parece recordar no sé qué y, entonces, balbucea cosas, vagas imposibilidades que terminan en un “pero nada de sexo”.
“Ah, bueno... entonces no.”

Esta noche viajo sola, pero en taxi, para no sumar confusión.