Animarse a más
Sé que me gusta y sospecho que a él algo mío le atrae (que puede que no sea eso, pero algo es algo y entonces, ¿por qué no? ¿Por qué sí? ¿Porque sí?). Por lo demás, no hacemos más que repetir eso, el momento awkward en el que hablamos de alguna cosa que suena importante y tal vez no lo es tanto. Nos vamos enroscando. Pero cada vez más, aclaramos y oscurece. ¿Histeria? ¿Fiaca o ganas de evitar alguna polémica? ¿Habrá que hacerle caso a Bombón y adherir al “polvo diferido, polvo perdido”? ¿Cómo dar el primer paso y no quedar en off-side?
Después, la despedida. "Nos vemos". Y otra vez pensar que me quedé con ganas de decir.


<< Home